martes, 23 de noviembre de 2010


“…la obsesión es una escopeta. A veces cargada, a veces vacía”

Autoentrevista

¿Tienes algún método de trabajo?
Si me fuerzo a buscar uno podría ser la obsesión, la obsesión, la obsesión.

2% de la población mundial sufre trastornos obsesivos compulsivos. ¿Escritura y obsesión van de la mano?
No sé, pero me atrevería a apostar que 1.99% de ese 2% corresponde a gente que escribe. Quizás sin ese toc, toc, toc, no habría literatura. O no, al menos, literatura de a de veras. Pero como no dispongo de cifras que respalden mi apuesta me limito a pensar que la obsesión es una escopeta. A veces cargada, a veces vacía.

Chéjov decía que si al inicio de un cuento había una escopeta, ésta debía ser disparada.
Chéjov decía poco, pero lo decía al hueso. Decía que había que escribir una obra donde la gente entrara, saliera, almorzara, hablara del tiempo, jugara a las cartas; que todo fuera en escena igual de complejo e igual de sencillo que en la vida: "La gente está almorzando -almorzando nada más- y, entre tanto, cuaja su felicidad o se desmorona su vida". Así de simple y así de complejo. Chéjov decía también que en un cuento es mucho mejor quedarse corto que decir demasiado. Y ése sí que es disparo.

Moca, la jazz killer



Muy pronto la cantante Moca Castillo se volverá a subir al escenario del café concert El Cachafaz para interpretar Jazz Killer, el espectáculo con el que está reinventando el cabaret con un "rediseño musical delicioso" como dice ella.
Se pasea por repertorios que abarcan desde la música de cabaret alemán de entreguerras hasta el grupo de rock progresivo King Crimson y aplica sobre ellos lo que llama un "rediseño musical delicioso", con elementos de jazz, orquesta tropical, pop, rock, vaudeville y teatro. Moca se pasea sobre ese mosaico musical ataviada como una pin-up o dominatriz de viejo cuño.

jueves, 18 de noviembre de 2010

…del corte y pega estético, político, lingüístico, amoroso o intelectual


Ahora todos, bloguistas y novelistas, ensayistas y poetas, pintores y realizadores son contemporáneos en tanto se expresan
a través del cut-up. No hay mejor modo para recrear esta coyuntura descoyuntada que por la fractura, el fragmento o el collage.
Es decir, recurriendo a los muchos artilugios del corte y pega estético, político, lingüístico, amoroso o intelectual.

Buscar el placer entre cacerolas



¿Y son las cocinas del siglo XXI un laboratorio? “La cocina siempre ha sido un lugar para experimentar, para la alquimia, que no es otra cosa que combinar ingredientes y transformarlos para hacerlos atractivos, pero no hace falta armarse de toda la tecnología.
Con una balanza y un termómetro basta para cocinar con eficacia. Lo más importante es la creatividad, expresarnos como seres humanos a través de la comida.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Productos industriales con señuelos



La sustitución del policía audaz y voluntarista por el científico sagaz tenía que tener también su paralelismo en el mundo de las letras, en donde ya no basta con tener un éxito editorial o aumentar las ventas con una portada, sino que es preciso hacer la autopsia
de los triunfos y los fracasos con la misma precisión y morosidad que un CSI, sin cejar en el empeño hasta que aparezca en la impresora el retrato-robot de aquel a quien todos buscan incansablemente y que se oculta entre la maleza de la muchedumbre: el lector, el cliente, el comprador potencial. […] Las divisiones de marketing de las editoriales y las publicaciones periódicas se aprestan al examen minucioso del perfil del lector que hizo posible el milagro, y
una vez establecido (“mujer blanca, de unos treinta y cinco años, empleada por
cuenta ajena que abandonó sus estudios superiores, casada, sin hijos y le gusta Sabina”) se
entregan a su busca y captura sin descanso, descifrando hasta el más pequeño de sus gestos…